Protección contra impacto y condiciones extremas en altitud
Un mirador turístico a 2.400 metros de altitud sufría roturas frecuentes en sus paneles de vidrio por granizo, vientos huracanados y cambios térmicos de hasta 40 °C en pocas horas. Se requería una solución que resistiera impactos de partículas a alta velocidad sin astillarse.
Aplicamos un tratamiento de templado químico con intercambio iónico profundo, combinado con una lámina intermedia de polivinilo de alta tenacidad. Se diseñaron perfiles de sujeción flexibles para absorber dilataciones sin transmitir tensiones al vidrio.
Se instalaron 18 paneles de 2,5 × 1,8 metros con espesor de 12 mm. El proceso incluyó pruebas de resistencia en cámara climática simulando ciclos de hielo-deshielo y ensayos de impacto con proyectiles de acero de 50 mm de diámetro a 30 m/s.
Cero roturas tras dos temporadas completas. Los paneles mantienen una transmitancia óptica superior al 90 % y soportan cargas de viento de hasta 250 km/h. El cliente reportó una reducción del 100 % en costes de mantenimiento.